Hay un error que muchas personas cometen cuando deciden renovar un mueble. Compran una pintura que les gusta y empiezan a pintar sin pensar si ese color es el adecuado para la habitación, el estilo de la casa o incluso el tamaño del mueble. El resultado suele ser decepcionante a la hora de elegir colores para pintar muebles.
La buena noticia es que elegir el color correcto es mucho más sencillo de lo que parece. En esta guía descubrirás qué colores funcionan mejor según cada situación y cómo conseguir que un mueble antiguo parezca completamente nuevo.
¿Cómo elegir los mejores colores para pintar muebles?
Antes de decidir un color, merece la pena responder a tres preguntas:
- ¿Dónde va a estar el mueble?
- ¿Qué estilo quieres conseguir?
- ¿Quieres que destaque o que pase desapercibido?
La respuesta a estas preguntas hará que la elección sea mucho más fácil, por ejemplo, un mueble que será el protagonista del salón puede llevar un color intenso,En cambio, si quieres que se integre con el resto de la decoración, es mejor elegir un tono más neutro.
Los colores claros nunca fallan
Si buscas una opción segura, los colores claros son una apuesta excelente, el blanco roto, el crema, el beige o los tonos arena hacen que cualquier estancia parezca más amplia y luminosa. Además, combinan fácilmente con madera natural, fibras vegetales y elementos decorativos de casi cualquier estilo.También son una buena elección para muebles grandes, ya que visualmente ocupan menos espacio.
Los tonos naturales están de moda
Cada vez más personas buscan ambientes tranquilos y acogedores, por eso colores como el verde oliva, el salvia, el terracota suave o los tonos piedra se han convertido en algunos de los favoritos para renovar muebles, estos colores aportan calidez y crean espacios relajantes sin resultar demasiado llamativos. Funcionan especialmente bien en dormitorios, comedores y recibidores.
Colores oscuros para muebles con personalidad
No hay que tener miedo a los colores oscuros, un azul marino, un verde bosque, un gris antracita o incluso un negro bien aplicado pueden convertir un mueble sencillo en una pieza elegante. Eso sí, estos tonos suelen funcionar mejor cuando la habitación tiene buena iluminación natural o cuando el mueble no es demasiado grande, además, los colores oscuros destacan mucho si se combinan con tiradores dorados, latón envejecido o madera natural.
Colores vivos para dar alegría a la decoración
Si quieres un resultado diferente, puedes apostar por colores más atrevidos, el amarillo mostaza, el azul turquesa, el coral o el verde esmeralda aportan energía y personalidad. No hace falta pintar todos los muebles de la casa con estos colores, muchas veces basta con una cómoda, una mesita o una vitrina para crear un punto de atención muy atractivo.
Ten en cuenta el estilo de tu hogar
El color ideal también depende del ambiente que quieras crear.
- En un estilo nórdico predominan los blancos, grises suaves y madera clara.
- En un estilo rústico funcionan muy bien los tonos tierra, verdes y colores naturales.
- En un estilo industrial destacan el negro, gris oscuro y azul profundo.
- En un estilo clásico suelen encajar los blancos cálidos, los grises elegantes y los verdes oscuros.
- En un estilo bohemio puedes combinar tonos neutros con colores más intensos sin miedo.
Cuando el color del mueble está en armonía con el resto de la decoración, el resultado siempre parece más profesional.
Prueba el color antes de pintar todo el mueble
Uno de los mejores consejos que puede dar cualquier restaurador es muy sencillo, nunca elijas un color solo viendo una fotografía o una carta de colores. La luz cambia completamente la percepción del tono, lo ideal es pintar una pequeña zona poco visible o una tabla de prueba y observar cómo se ve durante el día y por la noche, así evitarás sorpresas cuando el trabajo ya esté terminado.
La mejor elección siempre será la que encaje contigo
No existe un único color perfecto para pintar muebles, el mejor será aquel que se adapte al espacio, combine con la decoración y transmita la sensación que buscas.
Los tonos claros aportan luz, los naturales crean ambientes acogedores, los oscuros ofrecen elegancia y los colores vivos llenan de personalidad cualquier estancia.
Si dedicas unos minutos a planificar la elección antes de empezar a pintar, conseguirás un resultado mucho más bonito y un mueble que seguirá gustándote durante muchos años, esto hacer que a la hora de elegir colores para pintar muebles, sea un acto artístico y profundo.